Saqué el dinero del banco y me encaminé hacia el concesionario. Estaba muy excitado sólo de pensar que iba a salir de allí con un coche magnífico. Ni siquiera advertí que no poseía carnet de conducir. Pregunté en el concesionario por el coche del anuncio y me mostraron una furgoneta vieja que se caía a pedazos. Les dije que no podía ser, que había un error. Miré el anuncio marcado, tratando de encontrar una explicación. La marca y el modelo del periódico coincidían con el de la furgoneta. Sin embargo hubiera jurado haber leído otra muy distinta. No conseguía entender nada.

Estaba muy molesto. Aquella debía ser una de las bromas de Jimmy, pero, aún así estaba decidido a no salir de allí sin un coche. Elegí uno y di la cantidad que llevaba como adelanto. Me marché al banco y desde allí llamé a mi madre pidiéndole el dinero que me faltaba. Noté cómo mi madre se entristecía pero acabó accediendo. "Ella —me dije—.Algún día comprenderá lo importante que es esto". Finalmente compré el coche.

Ya en aquel día, y aún más en los siguientes, algo cambia en mí. El comportamiento que tuve con mi madre me estaba pesando en la conciencia. ¿Cómo había podido actuar así? Estaba confuso y empecé a no ver a Jimmy con buenos ojos. Aunque me reconocía como el culpable de esa situación, había sido demasiado para mí.

EL ADIÓS

Estando con Demian, apareció Jimmy y me dijo que tenía que hacer algo. Ni siquiera le escuché. Pasaron algunos días. Fui al encuentro de Demian. Jimmy estaba en su lugar. Fue una situación muy parecida a la de la transformación.

Jimmy me reprocha que éramos unos rebeldes. También había tenido una discusión con Demian. Éste le había echado en cara el comportamiento que Jimmy había tenido conmigo.

—¡Cómo queréis hacer lo que os da la gana! ¡Me marcho para siempre!

Y sencillamente se marchó.

Apareció entonces Demian, pero no me reconoció como lo que era. Apenas me conocía de vista y no acertaba a entender que hacía en su habitación. Trato de buscar algo que me uniese a él, pero no encontraba nada. Me despedí muy desconcertado.

Al día siguiente me encontré a mi padre. No me lo esperaba. Ha viajado desde muy lejos. Ha preguntado en la Facultad. Le ha informado de mis malas notas y de que no me he presentado a los últimos exámenes. Tenía que darme una noticia. No iba a seguir costeándome la carrera. Me marché a los pocos días. Antes me despedí de Demian. Se extrañó un poco, ya que apenas nos conocíamos.